Una de las obras de misericordia de la que nos habla el evangelio es la de vestir al desnudo: «porque estaba desnudo y me vestisteis» (Mt 25, 36), se nos dice en Mateo.
El cuidado de la ropa que llevamos también es el cuidado de la dignidad del ser humano. Por este motivo, todos y todas estamos llamados a cuidar la dignidad de nuestro prójimo.
¿Tenéis ropa que ya no queréis o necesitáis y está bien? ¿Tenéis ropa que queréis donar solidariamente? Ya la podéis traer a la parroquia. En el compás de entrada está el contenedor de cáritas donde podéis dejarla.
Y gracias por vuestra solidaridad.

